Google

Avizora - Atajo Google

Gastronomía / Gastronomy
Alimentación y cocina ecológica: otra forma de cuidarse

Ir al catálogo de monografías
y textos sobre otros temas

Glosarios - Biografías
Textos históricos

ENLACES RECOMENDADOS:

- Secretos de la cocina y de los chefs
- Conservas Caseras
-
Historia del Champagne
- Glosarios del Vino
- 23 razones para hacer el amor

 

Google

Avizora - Atajo Google

Fuente Ambientum - 0203 -
 
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 6 por ciento de las enfermedades degenerativas se deben a una mala alimentación. La importancia de comer bien no sólo radica en combinar adecuadamente los diferentes grupos de alimentos en nuestra dieta sino en consumir productos de calidad. Aquí podría ayudar, y mucho, la comida ecológica, que nos permite conocer de forma exacta lo que estamos ingiriendo.


Las personas que optan por una dieta ecológica buscan, en realidad, salud. Entienden este tipo de alimentación, basada en productos no industrializados libres de químicos, como "medicina" para conseguir un bienestar interior que se refleje también a nivel exterior.

El empleo de los términos biológico, ecológico, biodinámico u orgánico está regulado por la ley y reservado a los productos agrarios y alimenticios certificados bajo la normativa vigente, aunque en ocasiones autoriza que algunos alimentos utilicen el término de "natural" en su denominación. Este es el caso del yogur, el café y el agua mineral, entre otros. Sin embargo, ciertos productos emplean este término como un reclamo publicitario asociado a una mayor calidad. Muchos de los productos denominados "bio" que encontramos en el mercado no proceden de la agricultura ecológica. Quesos, mantequillas, galletas o leche que encontramos habitualmente en los supermercados con la palabra "bio" en su etiqueta no son de origen biológico sino que contienen bífidus. Hay que fijarse bien porque son dos cosas muy distintas y constituye la principal razón por la que diversas asociaciones ecológicas han denunciado el hecho. Estas acciones, sin duda, tienen sus efectos, y el pasado 21 de enero Snack Ventures S.A. tuvo que retirar del mercado la gama de productos chips que comercializa con el nombre de "Lay's Mediterráneas" por publicidad engañosa. Un juez de Barcelona dictaminó que poner en el envase de este tipo de patatas "elaborado con aceite de oliva" resultaba inexacto puesto que sólo representa un 2 por ciento del total de la composición del producto. La misma empresa reconoció que las patatas no están fritas con aceite de oliva sino con aceites vegetales y que el de oliva "se añadía como puro de condimento".

Por eso, ahora muchas marcas están obligadas a especificar en los envases de sus productos una explicación más exacta sobre ese presunto origen.

Existe una amplia gama de alimentos biológicos sobre los que se asienta la dieta ecológica: frutas, hortalizas, legumbres, elaborados (aceites, cereales, pastas, refrescos, etc.), lácteos y carnes. También existen numerosas corrientes dentro de este tipo de dieta, como el naturismo, el crudivorismo, la macrobiótica, etc. La cocina ecológica integral es quizá la que reúne los principios más relevantes de todas y la más practicada, basada en el consumo de cereales integrales, legumbres y sus derivados (son fundamentales los procedentes de la soja: tofo, miso y salsa de soja) y las verduras terrestres y marítimas (algas). Estos principios los complementan con brotes germinados, jugos de frutas y verduras, semillas, aceites de primera presión en frío y el consumo de fermentos como el chucrut de fermentación natural. También son partidarios del consumo de carne, lácteos y pollo de origen orgánico y especialmente de pescados de mar, puesto que aportan ácidos grasos esenciales omega 3 y 6.

Los productos denominados biológicos proceden de la agricultura y ganadería ecológica. La primera nace con el objetivo de cultivar productos de máxima calidad nutritiva a partir de técnicas tradicionales que respetan el medio ambiente y conservan la fertilidad del suelo sin utilizar productos químicos-sintéticos. Y la segunda se crea a partir de animales de razas autóctonas del país, controlados desde su origen a base de leche materna hasta los ocho meses y con alimentos que no utilizan no grasas, ni harinas de origen animal ni aditivos de ningún tipo para su proceso de crecimiento o engorde. Todos los productos ecológicos pasan por unos estrictos controles de seguridad alimentaria, por parte de autoridades regionales como europeas, e incorporan un sello de calidad que certifica la autenticidad de su origen.

El consumo de alimentos ecológicos no está, ni muchos menos, masificado. El principal obstáculo que debe salvar la comida biológica es su elevado precio. La diferencia económica entre los alimentos convencionales y los ecológicos es abismal en muchos casos, por lo que las personas que se sienten atraídas por este tipo de dietas y no disponen de un presupuesto holgado para hacer la compra deben resignarse a adquirir productos convencionales que utilizan la palabra "natural" o "bio" en sus etiquetas de manera.

El precio de este tipo de comida es elevado porque, en primer lugar, se trata de un cultivo alternativo y minoritario que requiere todavía un gran número de intermediarios, y, en segundo lugar, porque la distribución se realiza todavía en establecimientos especializados y no en grandes centros comerciales o tiendas de alimentación convencional. Aunque es cierto que cada vez son más las grandes superficies que dedican un espacio a este tipo de productos, todavía no es lo suficiente como para abaratar costes y acercar estos alimentos a los consumidores.

Con el objetivo de poner al alcance de la mayoría el consumo habitual de la comida ecológica, es necesario reducir el precio de estos productos. No se trata de equiparar precios con los alimentos convencionales sino de situarlos en unos niveles aceptables y asequibles, puesto que muchas personas están dispuestas a pagar un poco más por un producto que saben está elaborado de manera natural, sin pesticidas ni productos químicos. Como en tantos otros ámbitos de la vida actual, se empieza a valorar mucho más la calidad que la cantidad, pero esto no significa que los consumidores estén dispuestos a pagar el doble por productos ecológicos: un tetrabrik de leche de soja en un supermercado es tres veces más barato que en una tienda especializada.

Una prueba de que el mercado de la comida ecológica y el número de personas interesadas por una alimentación sana es cada vez mayor, se encuentra en la proliferación de ferias especializadas en productos ecológicos. Así, el Salón Internacional de Alimentación y Bebidas "Alimentaria", que tiene lugar en Barcelona, es la mayor feria de España de este tipo y la tercera a nivel mundial. A la última edición, acudieron 141.000 profesionales de 80 países para conocer las empresas que operan en este sector, incluidas las de productos ecológicos. La próxima cita con Alimentaria será entre los días 8 y 12 de marzo del año 2004.

Otro espacio dedicado a la alimentación biológica es el Salón Internacional de los Productos Alimentarios, Vinos y Bebidas con Indicación de Calidad y Alimentos Ecológicos, que tendrá lugar entre los días 26 al 29 de marzo de este año en La Rioja. Esta feria albergará a todos los agentes del sector (agricultores, productores, consejos, agrupaciones, consumidores e instancias políticas) con el objetivo de promocionar y difundir los productos de producción ecológica de calidad, que cada día cuentan con mayor aceptación por parte de los consumidores.

Otra cita ineludible para los amantes de la cocina ecológica es BioCultura 2003, que tendrá lugar en Barcelona del 16 al 19 de mayo. Más de medio millar de empresas y entidades se reunirán para ofrecer al público nuevos productos e interesantes propuestas respetuosas con el medio ambiente.

Productos españoles que salen de nuestras fronteras:
Todas las comunidades autónomas españolas se han concienciado con el medio ambiente y la mayoría dedica una parte de su economía a la exportación de productos ecológicos. Galicia, por ejemplo, ha sido la primera comunidad autónoma española en vender leche ecológica a países extranjeros. La demanda de este producto se ha disparado en los últimos meses y la leche orgánica gallega ha aprovechado el tirón para competir en el mercado extranjero. Otro caso es el de las Islas Baleares, que han apostado por la exportación de vino y confitura biológicas.

 

AVIZORA.COM
Política de Privacidad
Webmaster: webmaster@avizora.com
Copyright © 2001 m.
Avizora.com