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Las formas en la expresión arquitectónica

Patricia Barroso Arias

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1 - El concepto de la "forma"...

2 - El contenido arquitectónico...

3 -  Definición de la "forma"... Una combinación de contenidos...

1 - El concepto de la "forma"...
El término "forma", tiene diversas acepciones: La esencia necesaria o sustancia de las cosas, que tiene materia. Para Aristóteles la forma reclama a la materia, y reconoce que es la causa o razón, ser de la cosa, aquello por lo cual una cosa es lo que es; la forma es el acto material de la cosa, el principio y el fin de su devenir. Para Bergson, la forma es una instantánea tomada sobre una transición; es decir, una especie de imagen medida. Esta imagen se toma como la esencia de la cosa, es la cosa misma, se le confunde con la cosa en sí. Hegel, menciona que la forma como totalidad de las determinaciones, es su manifestación como fenómeno, en este sentido es la manera de manifestarse y organizarse de la materia o sustancia de una cosa; en cuanto la forma coincide con la materia. La forma dicta a la materia que se da a conocer. Para Kant, la materia del concepto es el objeto. El significado de la forma se reconoce como la relación y organización de las partes. Dewey señala que: "Sólo cuando las partes constituyentes del todo tienen el único fin de contribuir a consumar una experiencia conciente, el designio y el modelo pierden su carácter superpuesto y se convierten en forma" (1). La forma no es una apariencia, estas nociones dictan que la forma se refiere a la manera de una organización determinada, que describe una relación, hay una exigencia de organización en la que se concierne a la sustancia o contenido que se manifiesta y da pie a la forma.

En la forma se explica la materia que la determina, aquí se reconoce y distingue como contenido. La forma entonces es la organización de contenidos en un todo. Disposición, manera de organizar el contenido. La forma en la expresión arquitectónica está dada por la organización del contenido, la expresión cobra forma a través del contenido manifiesto. Mezcla, conexiones e interrelaciones entre contenidos. La forma ya entendida como la agrupación y organización de contenidos compone el núcleo sustancial de la expresión. Este contenido se refiere a las propiedades reales del objeto, materia y sustancia; es como señala Vilches: "La correlación entre el aspecto formal y sistemático de una expresión o estructura superficial, con un aspecto formal y sistemático de un contenido o estructura profunda" (2). La forma subraya la función de contener y sostener un contenido, éste es el interior que la expresión envuelve, es su identidad manifiesta, así el contenido la define y explicita.

Estudiar el tema de la expresión arquitectónica, es en el fondo estudiar el contenido donde se enclava una variación de elementos que producen una entidad expresiva, estos están estructurados como un todo. Así la forma de la expresión está dada por su contenido en la medida en que se muestra su articulación. "La forma quiere decir aquí, la distribución y ordenamiento en los lugares del espacio de las partes de la materia" (3). La forma determina el ordenamiento de la materia, ésta se concibe entonces, como portadora de sus contenidos, como la unidad y materia conformada. Esta Caracterización de la forma, se origina porque llega y presenta a su propia materia que tiene como directriz y predominio.

La materia entonces se presenta como totalidad en lo descubierto, en el reino en el que se mueve, este regirse por algo. La forma de la expresión no está dada sólo como una apariencia, sino que es en ésta donde la materia opera. La materia fija a la forma, la confecciona, ésta es el acabado útil, es el contenido formado como preparación para el uso. Para comprender en este sentido el concepto "forma" de la expresión se debe limitar fundamentalmente como una organización, disposición manifiesta cuyo objetivo es poner en correlación un contenido. La expresión adquiere una forma, su significación resulta en cuanto se mira el contenido que la integra. La forma de la expresión se refiere no sólo a la manifestación del contenido, sino a su composición y leyes de su estructura, así se alberga la posibilidad de que la expresión tenga la capacidad de agotar su contenido. El estudio de la forma requiere mostrar cómo se engranan los contenidos y cómo su interrelación determina la configüración del objeto. La relación entre materia y forma de la expresión, sirve para designar estructuras significativas, la forma se asocia y se imprime en la materia, ésta no puede permanecer en un solo estrato, sino que tiene a la vista la totalidad de contenidos a partir de los cuales se constituye.

Los contenidos vivifican a la materia en el fenómeno de la expresión, se da aconocer algo interior, así la forma es la dirección y explicación de lo contenido. "La expresión, señala Cassirer, es en esencia propiamente exteriorización"… manifestación y encarnación del contenido… "la expresión manifiesta como su sentido, se pregunta por el ser que se encuentra a la base de ella". (4). La forma y el contenido están vinculados y referidos uno al otro. Cassirer, identifica tres formas de la expresión atendiendo a la relación con el contenido:

a) La expresión mimética, donde no se libera el signo expresivo del contenido intuitivo, se ve a la expresión como una auto - evidencia, como preguntándose por el ser que se encuentra a la base de ella. En esta forma, signo y contenido se funden o se representan como una concordancia entre sustancia y cuerpo en una coincidencia absoluta. En ésta se identifican y se dan identidad uno al otro, aquí el contenido es la idea representada de forma concreta. El contenido acepta ser representado.

b) La expresión simbólica, donde los contenidos y símbolos son independientes, podemos ver en la expresión una especie y dirección particular de lo simbólico. En este caso el concepto de lo simbólico se entiende por dotación de sentido, de lo sensible, en su ser ahí y su ser así. La expresión es como la manifestación y encarnación de su sentido. Este coincide o se separa.

c) La expresión analógica, donde el contenido y el signo expresivo se separan y diferencian gradualmente. Estos pueden parecerse o darse una analogía entre la forma, el signo y el contenido; pero no aseguran su identidad o su coincidencia. Son unidos en similitudes. Se divide aquí el mundo interior del exterior y lo corpóreo ya no aparece como la manifestación inmediata del contenido.

Al igual que Cassierer, Hegel señala las formas de relacionarse la forma y el contenido. En la primera se distingue una ramificación de contenidos en una unión e identificación contenido - forma. Estos se manifiestan de forma directa. En una conciencia absoluta por el contenido que se manifiesta. En la segunda distingue la diferencia entre el contenido y la forma, en donde el contenido se libera de la forma o viceversa; y en la tercera se ve la separación total de contenido - forma (5). Estas frormas de la expresión identifican a las relaciones que existen entre el contenido y la forma, y en lo que se refiere a lo arquitectónico pueden ser o surgir. Sin embrago nos colocamos en la postura de la forma de la expresión mimética, ya que lo que se trata de explicar es efectivamente esta relación directa entre la forma y el contenido; no negando su ruptura como lo hace la forma analógica o bien atribuyendo significados o sentidos. Simplemente el fenómeno expresivo se explicará desde su forma mimética con el contenido, y desde aquí sentados se verá la esfera del contenido como el cuerpo y sustancia de la expresión.

Aquí, un contenido no pretende ser verdadero, sino más bien concreto; contenido y representación forman el punto de coincidencia formal, de su afinidad. La adecuación del contenido arquitectónico se presenta en el aspecto de una generalidad abstracta que no ha experimentado aún una concreción precisa; lo que caracteriza a la arquitectura es que tiene por punto de partida conceptos. Estos conceptos o trasfondos contenidos son tomados como tales para dar sentido a la idea sustancial de la arquitectura como lo implicante y continente en ella. La expresión no es mediadora, sino comunicadora del contenido manifiesto, velado. Esta inmediatez del ser en la expresión es una condición que se hace patente de manera directa e inequívoca en la expresión misma, de ahí que si no fuera así, no existiría dicha expresión. "La forma de la expresión que significa un contenido que a su vez se subdivide en unidades relevantes organizadas en sistemas semánticos; de manera que en arquitectura el hecho de articular, cierto espacio de determinada manera significa la subdivisión de todas las articulaciones y disposiciones espaciales posibles (sustancia de la expresión), de acuerdo con un sistema de oposiciones (formas de la expresión)" (6). Con el fin de comunicar. La forma está contenida toda en la materia, es el reconocimiento de ésta, no hay forma sin materia, la forma penetra en toda la organización del contenido o materia, haciéndose estructura y organismo.

Notas
 

1 Abbagnano Nicola, "DICCIONARIO DE FILOSOFÍA", México - Buenos Aires. Ed. Fondo de Cultura Económica, 1961. Pp.567-568.

2 Vilches Lorenzo, "LA LECTURA DE LA IMAGEN". México- Buenos Aires, Ed. Paidós 19 86 .

3 Heidegger M., "ARTE Y POESÍA". México, Ed. Fondo de Cultura Económica,1997 . Pp.52

4 Cassirer Ernst., "FILOSOFÍA DE LAS FORMAS SIMBÓLICAS". México, Ed. Fondo de Cultura Económica,1998 . Pp.117, 115-126. Aquí Cassirer explica las formas de la expresión identificándose él con la forma simbólica. Para éste, el sentido y la dirección básica de la función expresiva puede ser captada con la máxima claridad y seguridad si se parte del mundo del mito. Cassirer asegura que la expresión está permeada y animada por ese sentido. Esta postura sólo se menciona, pero no nos ubicamos en ella, ya que desde aquí no podría afirmarse que el sentido de la expresión arquitectónica siempre es mítico y que ésta queda representada con un lenguaje.

5 Hegel G. W. "LECCIONES DE ESTÉTICA". México, Ediciones Coyoacán S.A de C.V ,1997 . Pp.113 - 117.

6 Broadbent, Bunt, Jencks, "EL LENGUAJE DE LA ARQUITECTURA", UN ANÁLISIS SEMIÓTICO. México, Ed. Limusa; 1991. Pp.225.
 

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA.

1 Abbagnano Nicola, "DICCIONARIO DE FILOSOFÍA", México - Buenos Aires. Ed. Fondo de Cultura Económica, 1961.

2 Broadbent, Bunt, Jencks, "EL LENGUAJE DE LA ARQUITECTURA", UN ANÁLISIS SEMIÓTICO. México, Ed. Limusa; 1991.

3 Cassirer Ernst., "FILOSOFÍA DE LAS FORMAS SIMBÓLICAS". México, Ed. Fondo de Cultura Económica,1998.

4 Hegel G. W. "LECCIONES DE ESTÉTICA". México, Ediciones Coyoacán S.A de C.V ,1997.

5 Heidegger M., "ARTE Y POESÍA". México, Ed. Fondo de Cultura Económica,1997.

6 Vilches Lorenzo, "LA LECTURA DE LA IMAGEN". México- Buenos Aires, Ed. Paidós 1986 .

2 - El contenido arquitectónico...

Contenido, materia, sustancia que compone a los cuerpos físicos, elementos que entran como ingredientes, compuestos que se necesitan para una obra, o el conjunto de ellas. El contenido es entendido como la "materia", unidad inmediata que da la coexistencia a una cosa y donde se funde su existencia. Contenido que da forma a la expresión. "La cosa se divide así en materia y forma"… La materia contiene la existencia en cuanto a la reflexión de la expresión, el contenido como unidad, totalidad de las formas. Pero la forma contiene ya, la reflexión en sí, o, como forma se refiere así… "tiene lo que debe constituir la determinación de la materia. Ambas son en sí lo mismo. Esta su unidad puesta es, en general, la relación de materia y forma" (1). El contenido le da una identidad a la forma y carácter. En esto el contenido no carece de forma, sino que, es la forma y su manifestación, la forma es en sí el contenido. Tenemos aquí la relación absoluta del contenido y la forma, esto es, el convertirse del uno al otro. El contenido no es nada más que el convertirse de la forma en contenido, y la forma, nada más que el convertirse del contenido en forma.

Esta conversión es una de las determinaciones más importantes, ya que lo que se exterioriza y manifiesta en la expresión es la forma. La expresión tiene su forma en esta exteriorización de contenidos, el contenido es la forma desarrollada, es la exterioridad de él. Aquí el contenido es una totalidad y ésta unidad hace de ellos un contenido. Así lo que se exterioriza es el contenido interno. Contenido = sustancia o materia que dota de riqueza al todo. Este es la inclusión y comprensión de todos los conceptos y elementos coherentemente pensados, este sistema de materias representan el medio con el que trabaja y se muestra la arquitectura. Decimos material, porque se entiende a la materia ya dotada de sentido. Este proviene de un conjunto disciplinar y está formada por él; éste se dispone y es convertido en materia formal de la expresión. "Es la materia que reconocemos a través de la sedimentación histórica de nuestra disciplina, como propia de nuestro operar, sea según formas, intenciones, técnicas o sentidos enteramente distintos. - Esta materia se puede definir como la forma física del ambiente en función del habitar humano" (2).

Instrumentos útiles, códices, materias primas aptas para ser y transformar el espacio arquitectónico. Sin embargo para su interpretación es difícil establecer contenidos fijos o justos ya que en esta conformación influyen diversas consideraciones; por esto se maneja que la arquitectura está estrechamente ligada con los elementos que la conforman. "Mi idea de proyecto, se basa en la noción de material" No se trata de proponer una actividad proyectual en la naturaleza de los materiales, es decir en el descubrimiento de nuevos materiales como el acero, el vidrio y las materias plásticas. Esta idea de material, siguiendo a Gregotti, "comprende toda la materialidad del mundo existente, sus cosas, convicciones, nociones, ideologías, consideradas desde el punto de vista del habitar humano - y el carácter, específico de la acción arquitectónica consiste en la conexión de los materiales existentes según relaciones comunicativas capaces de dotar de sentido a la forma del ambiente físico " (3).

Avanzar en esta noción de material en el proyecto, no es tarea fácil, ya que para responder al ¿De qué esta hecha la arquitectura?, o al ¿Con qué materiales trabaja?, pueden surgir un sin fin de consideraciones o interpretaciones. Aún así, Siguiendo el pensamiento de Gregotti, y justificando la presencia de éstas, Gregotti responde que la arquitectura está hecha de materias dispuestas con cierto orden para determinado fin, el de habitar; y el grado de significación de este orden se revela en la forma. Esta noción de material "se refiere a la historicidad de las materias con que trabaja la arquitectura" (4). Esta historicidad de materias se trata de proponer nuevos objetivos de valor frente a los cuales la historicidad de éstas, se ofrezca como una riqueza, una articulación compleja a distintos niveles de definición en el objeto. Estos contenidos se plantean como una acción crítica de los datos que intervienen en la fundación de la hipótesis del proyecto, son materiales con los que el arquitecto trabaja en un modo lógico de formarlos , proponerlos y conectarlos; ordenándolos en una condensación de la forma expresiva. "La forma arquitectónica de un fenómeno, es de hecho, de un lado, la manera cómo las partes y los estratos se han dispuesto en la cosa, pero a la vez es el poder de comunicación de aquella disposición" (5).

Esta meterialidad consiste en una particular relación entre los diferentes elementos capaces de orientar según un sentido los actos de las operaciones que realizamos como arquitectos. Para esto, conocer un objeto es, pues, en el fondo, tener conciencia de su naturaleza, y las percepciones más objetivas que tenemos de éstos son aquellas que nos revelan la naturaleza misma de los objetos mediante su análisis y comprensión. Se trata entonces, de analizar no solamente lo que nos revelan por su existencia, sino por su conformación, en donde se revelan los contenidos y características expresivas de su constitución. Esta articulación en que se organiza la materialidad significante, nos permite formular un instrumento de lectura. Estos contenidos son materia de expresión, como fruto de una opción teórica. Esta materialidad arquitectónica, no sólo se identifica como cualidades o atributos del objeto, sino también como elementos conceptuales que sirven para identificar y explicar el objeto. Es a través de estos medios materiales disponibles como se puede actuar directamente sobre el proceso y transcurso del hecho arquitectónico. En cualquier estructura espacial puede aparecer este conjunto de materias, válidas por su aspecto de unidad, como el resultado de un acto integrados, en una libre asociación de elementos dotados de un lenguaje y pertenecientes a un principio ideológico. Al llegar a este punto lo que nos interesa es establecer los contenidos que dan identidad al objeto arquitectónico aunque los límites de lo expresable no estén estrechamente trazados, sino que se encuentra gran libertad. Se considera entonces plantear que la forma de la expresión arquitectónica expresa todo lo que la articula y le da sentido.

Partiendo de esta articulación se prevé el análisis y distinción de diferentes elementos que entran en juego; entendiendo que la forma de la expresión arquitectónica se da por medio de la imagen que los materiales ordenados ofrecen, el problema entonces es saber cómo en la expresión arquitectónica se han escogido y seleccionado los materiales que la constituyen. Esta posibilidad de seleccionar algunos aspectos o elementos que fungen como contenidos arquitectónicos, resulta ser un territorio fluido, a pesar de esto se tratará de enunciar algunos, de los que destacan: La habitabilidad, la contextualidad, la ambientalidad, la espacialidad y la constructibilidad (6). Agregando a estos la temporalidad y lo compositivo. En este sentido se consideran como contenidos determinantes en tanto que componen y condicionan a la expresión arquitectónica. Estos reposan en las concepciones y posiciones normativas de la misma disciplina en la que surgen. Estos contenidos constituyen en el trabajo, el pliego de condiciones del diseño de las cuales partir, de esta manera surgen una serie de materias ligadas al la expresión del objeto arquitectónico. Estas no se toman como algo comprobado, simplemente se admite su existencia, como una serie de lazos explicativos del hecho arquitectónico. En este apartado, se trata de identificar el objeto por sus contenidos propios, por eso no es un objeto de conocimiento, sino de reconocimiento, en cuanto aserción de tales.

El diseño posee en su configuración elementos que se derivan del conjunto de hechos, datos y situaciones que rodean al objeto (elementos materiales del diseño), y que se consideran necesarios para que un objeto tenga identidad, como rasgos comunes y requisitos que se ponen en juego para que el objeto cumpla su finalidad, la de ser habitable. En esto se entenderá que el objeto no equivale sólo a la síntesis de la forma, sino a todo el discurso que se implica para llegar a esa síntesis formal. En esta síntesis se implica todo el dispositivo donde se articulan, ordenan y simplifican todos los contenidos arquitectónicos. La arquitectura propone entonces problemas sobre su propia estructura, y sobre como se han seleccionado los materiales que la constituyen y que forman parte de ella como materiales orientadores. La complejidad formal de la expresión arquitectónica se relaciona con diferentes elementos que se transmiten y quedan claros al analizar el esquema orgánico del objeto fabricado. En esta complejidad intervienen la diversidad de materiales antes mencionados, actuando como la suma de partes, manifestando una manera de ordenarse y combinarse dentro del objeto. Estos materiales se organizan en un sentido arquitectónico, son elaborados y dotados de intención a través de los procesos de composición.

 

LA FINALIDAD DEL CONTENIDO ARQUITECTÓNICO... LAS FUNCIONES DEL CONTENIDO ARQUITECTÓNICO...

Lo que nos hace conocer los objetos exteriores es nuestro estado consciente de lo que él es. Conocer un objeto en el fondo, es tener conciencia de su naturaleza, de su forma, de su modo y orden. En la forma se identifica a la materia con la que se trabaja, sus contenidos, su sustancia. En la expresión arquitectónica esto es lo que se revela, es su forma de existencia. Esto trata de revelar una expresión donde existen contenidos comunes expresivos, incluidos o integrantes de la misma expresión. Los caracteres expresivos de la obra se dan en el manejo de dichos contenidos proporcionados en la forma. Estos determinan la materia de la expresión.

Los contenidos determinan la fisonomía del objeto, el objeto los expresa y en él se distinguen como un conjunto organizado. ¿Pero qué sabemos de éstos, que nos permita afirmar que son la forma de la expresión en el objeto?… Estos contenidos conforman el fenómeno de la expresión, y no es que esto sea explicado por completo, ya que no es una fórmula, pero si podemos enunciarlos como contenidos expresados. La forma de la expresión actúa como una síntesis de los contenidos, de los conocimientos y conceptos que intervienen en el hecho arquitectónico.

"La obra expresa lo que debe y puede expresar" (7). El contenido es la expresión del rasgo material ordenado, "medio expresivo" cuyo "medio comunicativo" es en el cual se constituye. Lo que se trata, es saber de qué manera es posible considerar cada uno de los aspectos que intervienen en la conformación de la expresión arquitectónica, como expresión de razonamientos y elecciones reflexivas y teóricas, colocando en el punto focal los contenidos manifestados y descubriendo los principios mediante los cuales se configüra. Esto indica que la constitución del contenido arquitectónico no es un hallazgo, no es una elección espontanea. En cierto sentido parece ser que se constituyen como la acumulación de un testimonio experimental. Son una serie de consideraciones que en cierta medida históricamente y teóricamente se han tratado como determinantes al respecto de la disciplina.

Para transformar, se necesita conocer, el binomio de la transformación está compuesto por conocimiento y realización; el conocimiento es la forma básica de la transformación interna, transformar los elementos y contenidos que sirven para identificar y explicar la manifestación del objeto como medios materiales disponibles, es una buena justificación para actuar directamente en el transcurso formal de la expresión arquitectónica. Este contenido no es tomado como fijo, más bien y relativamente como una propuesta de materia y posiblemente nos entrañe como conformación única y concreta de contenidos justos. Es decir que esta materia aún no se toma como algo "dado", la cuestión es saber como esta materia no dada se somete a un entendimiento sin que se origine un patrón en cuanto a su validez; sino que cuando se pregunta por la materia de momento sólo se explica y se justifica como una afección de la conciencia por la arquitectura.

Las dificultades dialécticas y teóricas en que nos envuelve esta explicación se han puesto de manifiesto durante el desarrollo del trabajo, y es posible que estas dificultades se comprendan si consideramos que en esta tesis, lo que se tiene que hacer no es tanto resolver un problema, sino más bien incurrir en el problema.

Desde este punto de vista, esta intervención parece comprensible y hasta necesaria. Apuntando a una aplicación del contenido a la situación actual de la arquitectura posiblemente es cualificarla explicando los contenidos dados en ella. "El problema de la arquitectura es que esta coordinación entre figura y concepto, es a nivel espacial de habitar, de utilizar, del mirar - nosotros por una fachada plana, entendemos un concepto con alto contenido figurativo" (8). Las arquitectura son los objetos y las estructuras que tienen un valor figurativo y conceptual, los conceptos son la estructura, el contenido que se exige y que rige a la forma expresiva. Este contenido constituye un sistema concluso pero no definitivo, son materias de conocimiento y pueden modificar su articulación formal. Es una elección de conceptos básicos que proporciona una visión y una atrevida construcción hipotética.

Esta construcción no está condicionada por la imposición de material arquitectónico, en este sentido implica una construcción creada, erigida sobre la base de conceptos, pero que en el alcance de sus enunciados se extiende mucho más allá de lo inmediatamente observado. Es una construcción que adquiere el carácter de contenido y su aproximación no pretende ser una fórmula matemática, sino que es actuar como una hipótesis, pues es una exposición sumaria de los hechos observados dentro del campo.

Esta tendencia de rebasar los límites es inherente a toda investigación, toda síntesis propositiva, así adquiere automáticamente un carácter hipotético y son sólo recursos teóricos necesarios para definir el contenido arquitectónico como axiomas, postulados, conceptos que han de servir como instrumento que hacen posible una hipótesis; es una aproximación, un tanteo aventurado, atrevido y posiblemente inexacto, pero esencial.

La propuesta de estos contenidos reclama una fundamentación seria que supere a lo establecido o insinuado por otros autores que se consultan. Así la habitabilidad, la constructibilidad, la espacialidad, la temporalidad, la contextualidad, lo compositivo y la ambientabilidad precisan la validez y la función del contenido arquitectónico.

Cuando nos ponemos a estudiar lo que expresa la arquitectura, la investigación parece de momento perderse entre la profusión de las significaciones y las intenciones expresivas, donde la abundancia misma y variedad delata la necesidad de una pauta, de acuerdo con la cuál podamos transitar por ellos sin perder el hilo conductor que habrá de guiarnos a conclusiones válidas. Así forma y contenido es lo que está patente en la expresión.

SU FUNCIÓN COMUNICATIVA Y SÍGNICA.
La obra arquitectónica expresada, se hace comunicable y lo que expresa es un pleno de contenidos que constituyen en la obra un medio expresivo, es decir que por medio de éstos la obra está destinada a prestar una significación. Esta materia de la forma no sólo acentúan el sentido expresivo de la obra, sino que sirven a la vez para indicarnos las relaciones que puedan tener en el objeto. Se puede decir entonces que, la evaluación positiva de la expresión arquitectónica depende de su autenticidad. "Se vive en un medio ambiente - en que la apariencia de los objetos indica - su finalidad, y el modo en que se le ha manejado" (9).

Es decir, cuando estos objetos tienen expresiones de su producción y material, de su función, de su esteticidad, de su relación con el contexto, y de la conformación del ambiente y espacialidad. Lo que la expresión arquitectónica manifiesta, es también la restricción de sus conexiones tecnológicas, sus relaciones espaciales, funcionales, de la dialéctica entre resistencia material, límite y espacio. Esto permite el conocimiento del significado en cuanto maleabilidad material.Los contenidos se hacen comunicables, éstos son propios del objeto confeccionado, en cuanto se refieren o definen como los elementos que intervienen en la elaboración estructural del objeto, confiriéndole un sentido expresivo.

Así pues, la unidad arquitectónica posee ya toda la capacidad expresiva, donde los contenidos proporcionan una información particular acerca de los componentes y relaciones de los elementos existentes, la expresión arquitectónica constituye así el ordenamiento material y mental de los elementos significativos dentro de la obra. La forma de la expresión queda determinada por el contenido, reflejando en éste la impresión de un lenguaje. La arquitectura, señala Gregotti, "tiene su cualidad, como acto artístico de autoconstituirse como significado, aquí es ampliamente integrada, no como vaga intención, sino según un preciso desarrollo de la fase proyectual del proceso" (10).

Estas cualidades materiales se convierten aquí elementos ligados al conjunto de códigos que constituyen su dimensión semántica. Los contenidos obtienen su carácter comunicable tratando por un conjunto de códigos prestar significación. En el significado se determina lo que son las cosas, así, la forma de la expresión es distinguida en su entidad por los contenidos que la caracterizan, es en razón de este ordenamiento estructural por lo que es identificada y distinguida. El contenido está pendiente de sus propias configuraciones en la expresión, dominaciones y "significaciones" propias independientemente de cualquier interpretación y significación simbólica. El contenido existe para representar, representa el significado en la expresión. El significado en la expresión compromete al contenido, de tal manera que la forma resulta de ellos. En los fenómenos expresivos, explica Cassierer, toda vivencia de la expresión, no significa en principio otra cosa que una pasividad, una receptividad que se contrapone claramente a la espontaneidad (11).

Si desconocemos esto, la explicación de la expresión arquitectónica llena de espontaneidad y emoción estaría detrás de una percepción simbólica con significaciones subjetivas quedando floja o sin una base sólida. Por esto se interpreta que el significado o la función significativa del contenido en la expresión no es otro, más que el mismo contenido que se denota, nombra o representa. La realidad entonces no podría ser deducida como mera percepción de las cosas si no estuviera de algún modo contenido el sentido de la expresión: su materia; y se manifestara de manera particular. La relación que guarda el signo en la significación es respecto del contenido significativo al que apunta y representa. "Todos esos actos de expresar, representar y significar nunca están inmediatamente presentes en cuanto tales sino sólo se hacen visibles en sus productos como un todo. Tales actos existen sólo en la medida en que entran en acción, manifestándose así mismos en esa acción" (12). Esta relación no se pone de manifiesto en modo alguno en la interpretación especulativa, por lo que toca específicamente a la relación entre la expresión y su contenido; bien no es como sucede con el símbolo o una forma simbólica donde lo que observamos exteriormente no posee para nosotros un valor directo, sino que le adjudicamos un valor interior, una significación que anima su apariencia exterior.

Una apariencia, en efecto, que significa algo, no se representa a sí misma y lo que es ella exteriormente, sino algo distinto. Entonces tenemos un elemento interno, el contenido y su forma exteriorizada que sirve para significar, para caracterizar ese contenido. "El elemento interno aparece en el exterior, a través del cual permite que se le reconozca, y que por su parte nos lo revela" (13)… "El signo, pues, está compuesto de un significante y de un significado. El plano de los significantes constituye el plano de la expresión, y de los significados el plano del contenido" (14). La expresión comporta dos estratos entre la forma y la sustancia, la forma es la organización misma del contenido, y la sustancia, materia o contenido es el conjunto de aspectos implicados en el fenómeno arquitectónico. Estratos que se encuentran en el plano del contenido. En esta relación de forma y contenido, actúa el significante - significado, el significado participa del contenido y el valor de su forma se vuelve significante.

La significación comporta un plano de forma y un plano de contenido, ésta coincide con la relación de los dos. En el que la forma es significante y el contenido es el significado en el sistema de significación de la expresión arquitectónica. La significación ha de entender como "la unión de lo que significa con lo que es significado; más aún, ni las formas ni los contenidos, sino el proceso que va de unos a otros" (15). La función significativa queda definida como la transmisión de significados, por lo que al contenido se refiere, y de los significantes, por las características de su expresión. El significado del nivel expresivo es el contenido.

Notas
 

1 Hegel, G.W. "ENCICLOPEDIA DE LAS CIENCIAS FILOSÓFICAS". México, Ed. Porrúa,1971 . Pp.74.En este texto Hegel denuncia claramente la relación entre contenido y forma, el contenido lo define como la materia que da existencia a la forma, la forma es mediante su materia.

2 Gregotti Vittorio, Et Al, "TEORÍA DE LA PROYECTACIÓN ARQUITECTÓNICA". Barcelona, Ed, G. Gili, 1971. Pp.209

3 Gregotti Vittorio, Op Cit,. Pp.209.

4 Gregotti Vittorio, Op Cit,. Pp.223.

5 Gregotti Vittorio, Op Cit,. Pp.221.

6 Estos conceptos se trabajan en el Taller de investigación: La habitabilidad, la espacialidad y el diseño, en la maestría de Arquitectura. Impartida en el Centro de Investigaciones y Estudios de Posgrado de la Fac. de Arquitectura, UNAM. Trabajo elaborado por maestros y alumnos.

7 Prudhomme Sully, "LA EXPERIENCIA DE LAS BELLAS ARTES" La Psicología aplicada al estudio del Arte y del Artista., Buenos Aires. Ed. Joaquín Gil, 1954. Pp.233.

8 Muntañola Josep, "ARQUITECTURA: TEXTO Y CONTEXTO". Barcelona,, Ed. Universidad Politécnica de Cataluña. 19 99 . Pp. 29.

9 Hesselgren Sven "EL HOMBRE Y SU PERCEPCIÓN DEL AMBIENTE URBANO" Una teoría arquitectónica, Ed. Limusa, 1980 . Pp.137.

10 Gregotti Vittorio, Et al."TEORÍA DE LA PROYECTACIÓN ARQUITECTÓNICA" Barcelona, Ed. G. Gili, 1971 . Pp.210.

11 Cassierer Ernst., "FILOSOFÍA DE LAS FORMAS SIMBÓLICAS". México, Ed. Fondo de Cultura Económica,1998 . Pp.95. En este texto, postula que el conocimiento o la realidad no es dada en la sensación, como dato sensible, sino en el fenómeno originario de la expresión y de la comprensión expresiva… "Sin el hecho de la revelación de un sentido expresivo en determinadas vivencias perceptivas, la existencia quedaría muda para nosotros"… Pp.94.

12 Cassierer Ernst., "Op Cit." Pp.125

13 Hegel G. W. "LECCIONES DE ESTÉTICA". México, Ediciones Coyoacán S.A de C.V ,1997 . Pp.80.

14 Rodríguez J. Ma., "ARQUITECTURA COMO SEMIÓTICA". Buenos Aires, Ed. Nueva Visión. 19 77 . Pp.46

15 De Fusco Renato., "ARQUITECTURA COMO MASS MEDIUM". Notas para una semiología arquitectónica. Barcelona, Ed. Anagrama. 19 67. Pp.27. En esta cita, el autor recurre a Barthes, "ENSAYOS CRÍTICOS" , Barcelona, Ed. Seix Barral.
 

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA.

1 Hegel, G.W. "ENCICLOPEDIA DE LAS CIENCIAS FILOSÓFICAS". México, Ed. Porrúa,1971 .

2 Gregotti Vittorio, Et Al, "TEORÍA DE LA PROYECTACIÓN ARQUITECTÓNICA". Barcelona, Ed, G. Gili, 1971.

3 Prudhomme Sully, "LA EXPERIENCIA DE LAS BELLAS ARTES" La Psicología aplicada al estudio del Arte y del Artista., Buenos Aires. Ed. Joaquín Gil, 1954.

4 Muntañola Josep, "ARQUITECTURA: TEXTO Y CONTEXTO". Barcelona, Ed. Universidad Politécnica de Cataluña. 1999 .

5 Hesselgren Sven "EL HOMBRE Y SU PERCEPCIÓN DEL AMBIENTE URBANO" Una teoría arquitectónica, Ed. Limusa, 1980 .

6 Gregotti Vittorio, Et al."TEORÍA DE LA PROYECTACIÓN ARQUITECTÓNICA" Barcelona, Ed. G. Gili, 1971.

7 Cassierer Ernst., "FILOSOFÍA DE LAS FORMAS SIMBÓLICAS". México, Ed. Fondo de Cultura Económica,1998.

8 Hegel G. W. "LECCIONES DE ESTÉTICA". México, Ediciones Coyoacán S.A de C.V ,1997 .

9 Rodríguez J. Ma., "ARQUITECTURA COMO SEMIÓTICA". Buenos Aires, Ed. Nueva Visión. 1977.

10 De Fusco Renato., "ARQUITECTURA COMO MASS MEDIUM". Notas para una semiología arquitectónica. Barcelona, Ed. Anagrama. 1967.

3 - Definición de la "forma"... Una combinación de contenidos...

Sería entonces considerar un marco donde los contenidos se ven como un conjunto de unidades interactuantes. Es una experiencia de lo interno - externo en la expresión, que permite concebir a ambos en una unidad inmediata, tejidos mediante un contenido básico; en una interacción continua. El contenido que da forma a la expresión no tiene otra función que la de indicar meramente lo esencial, y se identifica con esta función, entrelazándose y apareciendo como la sustancia o materia en cuya búsqueda partimos. Ésta viene a constituirse en virtud de determinados supuestos teóricos colocados directamente en un fin. "La habitabilidad". La manifestación de éstos se da cuando se exteriorizan; por esto se coloca a la expresión arquitectónica en un conjunto de relaciones y conexiones entre contenidos que le abren un mundo de leyes. "En la forma", en la posibilidad de operar, de combinar, se revela al contenido. Los contenidos en modo alguno se combinan como unidades que dan forma, en un movimiento y cambio. Estas constituyen un todo indiviso en una visión interna del objeto. La función expresiva, es un genuino fenómeno que se da en la estructura interna - externa del objeto. Éste se convierte en una manifestación donde la expresión es valorada en cuanto la transmisión de contenidos.

Los contenidos de un objeto son los elementos que lo componen, signos característicos, merced a los cuales es lo que es. ¿Qué es lo característico?, en este caso, la respuesta será en principio, un contenido y luego la forma en que se expresa ese contenido. "A esto se explica la ley de lo característico en el arte"… Con la finalidad de poner de relieve el contenido a representar… "Ahora bien, según la definición de lo característico, sólo debe formar parte de la obra de arte lo que esencialmente está al servicio de la expresión, un contenido dado" (1). La forma como ramificación de contenidos. Es una asimilación dialéctica y acomodación figurada, que tiene uso de la forma de elaboración, distribución, construcción y organización. Este esquema de contenidos, Muntañola lo señala como el proceso de lo contenedor y lo contenido (2). Aquí hay el esquema general del proceso generativo del significado, contenido y expresión. Cada una de estas dimensiones se divide en forma y sustancia, con esto ya se tiene una estructura de la expresión arquitectónica. "La arquitectura se expresa a través de muchas formas, y también se puede dividir a la arquitectura en forma - contenido a nivel significante. Así mismo, el contenido puede tener diferentes estructuras. Se puede estructurar el contenido arquitectónico a partir de los conceptos implicados en un proyecto que articula el contenido y la forma. Podemos decir entonces que el contenido es ese trasfondo que da forma a la expresión, esas capas internas, un contenido especificado, un contenido de ideas que hacen entendible lo concreto. La materia está unida con una forma, la expresión es materia formada, síntesis de materia y forma. Esta materia es la base para la conformación arquitectónica, ésta reconquista la fuerza determinante para vaciar los conceptos. ¿En dónde entonces, tiene su origen la estructura contenido - forma en la expresión arquitectónica?…

En aquellos rasgos fundamentales y en los que se funda la forma dada, en una elección de materia y con ello el dominio de su estructuración, la unión de la materia y la forma está justamente en su ser útil, en cuanto tal, consiste en servir en el proceso expresivo. "El origen del útil está en el mero confeccionarlo imprimiendo a un material una forma" (3). ¿Qué opera en la obra?, es la materia formada cuando una obra es creada con esa materia, se dice que está hecha de ella, así la obra tiene el carácter de la hechura (de su materia). ¿No es esto donde descansa la obra?, ¿No es aquí donde reposa?… Materia que circunscribe, rodea, sostiene y funda el espacio, donde se vinculan entre sí, la existencia de estos vínculos es donde se centra, sustancia constituyente e ilimitada. Podemos traspasar esto y mirando introspectivamente pensaremos en relaciones concretas. Esto ha de construir un ámbito abstracto y un marco distante y limitado dentro del cuál se pasa de unas a otras. Sin embargo, se entiende que la expresión arquitectónica queda definida en un haz de conexiones entre los contenidos, es un corte en el que la expresión queda formada por hilos que vinculan los contenidos. Es entonces la suma de todas las relaciones espaciales entre los elementos materiales. En estos nace una cadena de influencias, existe un modo de influirse recíprocamente, esta tensión es la que da vida a todo el campo de los contenidos. De estas materias emana el fluido coherente y dinámico que identifica su orden. Estas materias están organizadas según una idea directriz "principio ideológico" que responde a un lenguaje determinado. Se genera entonces tensiones constructivas u organizativas, donde cada contenido influye sobre los demás. El contenido en la forma es considerado como un conjunto de elementos convivientes, ya que ninguno es dado como único o aislado. Así pues, el uso que en este texto se hace del contenido y de las relaciones de influencia o tensiones que se generan entre estos, pretende denotar algo directo y activo sobre la causa de que se influyan mutuamente.

Como contenido manifiesto, enunciaremos desde la habitabilidad a la constructibilidad. Al habitar llegamos por medio del construir, aquí acontece el habitar, "construir es en sí mismo ya el habitar" (4).
En el espacio construido, se cultiva el habitar, el estar y la experiencia cotidiana del ser humano. Construimos y habitamos. Si hablamos de esta constructibilidad, ¿donde quedaría la habitabilidad?… Esta se produce al tener contacto con el espacio construido, en donde se dan las conexiones reales o tangibles entre contenidos, éstos se perciben en el momento de la habitabilidad. La habitabilidad es habitar el espacio, moverse, desplegarse, vivir y experimentar, estar y permanecer en el espacio. En la habitabilidad se encuentran captados los demás contenidos, es decir que se experimentan en su misma acción. El rasgo fundamental de la habitabilidad es este cuidar, mirar por, que atraviesa, en donde descansa el contenido como unidad. Ahora bien, estos contenidos albergan en la habitabilidad sólo cuando éstos mismos son manifestados, así al construir, se construye también la habitabilidad, se vuelve un construir pensado, una constructibilidad que no sólo obedece a edificar cosas o al material utilizado, sino como una unidad o materialidad elegida que resuelve la existencia física de los contenidos, esta constructibilidad que va implícita ya en la idea compositiva.

En esta constructibilidad se acepta que los contenidos sean dados o manifestados. La constructibilidad no sólo modifica el entorno y es consumidora de recursos, sino en ella se produce un continente de actividades que implican su espacialidad. Este diálogo de materiales constructivos habrá de verificarse en un espacio determinado. Espacio que nos atañe, que nos ocupa. "Nuestro existir es siempre un "estar en" (5). Espacialidad de la que no podemos liberarnos, pensamos dentro del espacio. Aquí también se aparece la habitabilidad; en la espacialidad. Esta se nos ofrece como el conjunto de elementos continentes, con límites que se confunden con el hueco habitable, la espacialidad está antes poblada por el lenguaje, en ésta la forma de su exterioridad no renuncia a alcanzar un concepto, donde una conexión necesaria puede revelarse o manifestarse en una sucesión temporal. Espacialidad y temporalidad que representan exterioridad en la medida que representan el orden de las cosas exteriores, sus secuencias y une los contenidos . Aquí el espacio interno - externo queda ligado o vinculado con dada suerte de sus usos lingüísticos. El afuera, ese exterior, es ante todo el espacio que envuelve, por lo tanto limita a la interioridad. Aquí viene la mínima expresión de la contextualidad, interior derramado y constitutivo de la exterioridad. Indigencia del exterior en el interior. Aquí en la espacialidad existe un lugar fronterizo entre lo interior y lo exterior.

Pliegue contextual que contiene un desdoblamiento en un exterior y un interior del aparecer de la "contextualidad". En ésta se transcurre un lapso que en ciertos límites es irreductible y en otros como despliegue o exteriorización, se ex - tiende en un espacio y ocupa un lugar. Donde se discurre y se mantienen relaciones de cercanía, lejanía, y distancias ligadas y vinculadas como intervalo espacial, como fronteras entre interiores y exteriores. Redes de relaciones y colección de diferencias. Contextualidad, conjunto de lugares donde se habita, se mueve y se desplaza dictando trayectorias. En este orden fenoménico de contenidos, lo que aparece y se Presenta es su unión que está dada bajo su composición.

Lo compositivo resulta de la forma en cómo se ordenan los elementos dentro de la espacialidad que conforman, orden y sucesión de códigos lingüísticos que suscitan los contenidos existentes y en su coexistencia con el espacio. Lo que liga a los elementos, si la luz, la textura, el color, la figura, el fondo, la simetría, el ritmo, la escala… no se dieran en lo "compositivo" no habría relaciones, no se componen. Llegamos aquí a una constatación importante: la tesis de la exterioridad compositiva de las relaciones respecto a los contenidos. Así lo compositivo aparece como el productor del orden. Este es el lugar de comunicarse con todos los demás instantes, es decir que encierra en su concepción la relación con los demás contenidos que se dan al mismo tiempo y en el mismo instante. Este despliegue del acontecimiento compositivo se produce en el espacio, así, la sucesión de contenidos refleja el orden de su implicación deductiva. Relación pre - inscrita en la espacialidad. Esta mención que se acaba de hacer a un "orden compositivo" lleva a pensar que como orden de sucesión y relación de elementos, envuelve un orden variable, es decir, que admite cualquier combinación, aquí todos los procesos compositivos están contemplados, estos llevan una lógica interna que gobierna la sucesión, haciendo que todas las combinaciones sean posibles. Estas relaciones compositivas pre - inscritas en la espacialidad, configuran las condiciones de posibilidad compositiva, dicho de otro modo, permite que exista en términos absolutos un "orden compositivo".

Estos elementos juntos: habitabilidad, espacialidad, temporalidad, constructibilidad y lo compositivo, como notas tocadas en el espacio, dan la idea del espacio, tocados al mismo tiempo en una sucesión que conlleva a un concepto de temporalidad. En este orden de coexistencias está dada la subordinación de elementos lingüísticos que definen y proponen el ambiente conformado. En este esquema los contenidos son percibidos en su totalidad donde al captarlos inciden en los estímulos y conductos del ser humano. Todos estos elementos favorecen a esta tesis, la sucesión de contenidos implica coexistencia y esta capacidad de ser afectados existe en la ambientabilidad, en donde en la vivencia espacial se devienen los sentidos y aquí los estímulos y emociones . Habitabilidad, habitáculo de la materia apta para ser llenada y moldeada. Aquí la habitabilidad depende del encadenamiento y disposición de la materia, aquí no hay franjas fronterizas, sino que surgen extensiones y puentes que los ligan, aquí el puente de la habitabilidad coaliga y es en tanto que la unión del contenido.

Notas

Hegel G. W. "LECCIONES DE ESTÉTICA". México, Ediciones Coyoacán S.A de C.V ,1997. Pp.77-78. En este texto, Hegel afirma que el verdadero contenido del arte es algo concreto, este elemento concreto está representado por la forma.

2 Muntañola Josep, "ARQUITECTURA: TEXTO Y CONTEXTO", Barcelona, Univ. politécnica de Cataluña, 1999. Pp. 4. Para Muntañola la visión figurativa - conceptual, espacial de la arquitectura es su epistemología. El contenido para Muntañola es la relación o el entrelazamiento de la construcción y el habitar. La construcción articula el habitar, y cuando aceptamos esto le damos un contenido a la construcción. Aquí en esta propuesta de investigación, se retoman los dos como habitabilidad y constructibilidad, sin embargo no son únicos, ya que se encuentran acompañados de otro contenidos que se generan en la estructura de la forma de la expresión. Son contenidos articulantes y arquitectónicos.

3 Heidegger, M., "ARTE Y POESÍA". México, Ed. Fondo de Cultura Económica,1997 . Pp.61

4 Heidegger, M., "CONSTRUIR, PENSAR, HABITAR".

5 Pardo José Luis, "LAS FORMAS DE LA EXTERIORIDAD", España, Ed. Pretextos, 1992. Pp.16.

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA.

1 Hegel G. W. "LECCIONES DE ESTÉTICA". México, Ediciones Coyoacán S.A de C.V ,1997 .

2 Heidegger, M., "ARTE Y POESÍA". México, Ed. Fondo de Cultura Económica,1997 .

3 Heidegger, M., "CONSTRUIR, PENSAR, HABITAR".

4 Muntañola Josep, "ARQUITECTURA: TEXTO Y CONTEXTO", Barcelona, Univ. politécnica de Cataluña, 1999.

5 Pardo José Luis, "LAS FORMAS DE LA EXTERIORIDAD", España, Ed. Pretextos, 1992.

 

 

 

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